Nadie se imaginaba lo que estaba por llegar cuando en el año 2000, Telecinco traía a nuestro paísimportado de Holanda el popularísimo Gran Hermano, basada en la novela de George Orwell "1984".

El éxito en España fue inmediato, la curiosidad de la gente por saber que le ocurriría a los 12 concursantes de esa primera edición hizo que en su primera gala el concurso tuviese una audiencia de 5.296.000 espectadores (36,5% share), que iría aumentando hasta las 9.105.000 espectadores (70,8%) de la final.
Sólo hubo otro éxito comparable desde esa edición de Gran Hermano, se trata de Operación Triunfo, estrenada al año siguiente. En este caso el incremento de audiencia fue mucho mas espectacular, ya quese pasó de 2,7 millones de espectadores (22% share)de la 1ª gala a los 12,8 millones de la final (68% share).
Muchos realities intentaron alcanzar este éxito después de estos dos, algunos no llegaron a finalizarse, como es el caso de Xti, Confianza Ciega, Esta Cocina es un Infierno..., y otros pasaron sin mayor repercusión, como La Granja, las distintas versiones de Supervivientes o La casa de tu vida.
El reciente fracaso de este último es el que me lleva a escribir este post. Ya que de un tiempo a esta parte parece que la audiencia se ha empezado a cansar de este tipo de programas, que en algunos casos ocupa un alto porcentaje de la programación de algunas cadenas.
Ya no funciona ningún reality nuevo, y los clásicos como Gran Hermano han bajado su audiencia hasta el 23,5% de share. Operación Triunfo por su parte conoció el fracaso en la 3ª de edición, aunque fue recuperado con éxito, pero aún así ha ido a menos.
Parece que por fin, siete años después del primer Gran Hermano (cabe recordar que España es el país con más Gran Hermano del mundo, 8 normales y 2 VIP) en los cuales las distintas cadenas han probado suerte con decenas de realities, la gente se ha cansado de este formato. Ahora sólo falta que se den cuenta los programadores y los eliminen ya definitivamente en todas sus variantes. Porque ahora parece que llegan los de cirugía estética y una edición más de Supervivientes que estuvo a punto de ser paralizada. Sinceramente os deseo el peor de los fracasos, la telerrealidad ya no aporta nada.